« Puesto que no disponemos de puertos, traeremos los nuestros. »
Lord Mountbatten

La Historia de los Puertos Artificiales

Churchill no había esperado el resultado de la incursión de Dieppe para planear soluciones paralelas a la captura de un puerto para abituallar las tropas de tierra. Desde el 30 de mayo del 42, 3 meses antes de Dieppe, dirige un memorándun que se ha hecho célebre à Lord Louis Mountbatten sobre la construcción de muelles flotantes : "deben subir y bajar con la marea. Hay que resolver el problema de su anclaje. Haganme saber la mejor solución."
La incursión de Dieppe llegará a confirmar su formidable intuición : si los puertos, necesarios para toda invasión, no podían ser tomados, había que construirlos.
Los diferentes componentes serán construidos en Gran Bretaña, remorcados a través de la Mancha para ser montados frente a las costas normandas.

El puerto está constituído por caminos flotantes y plataformas de descarga que suben y bajan con la marea.

Con el fin de asegurar una zona de agua calma, una rada está prevista para la inmersión de bloques de hormigón huecos y de viejos barcos.

El conjunto de la construcción de diversos elementos de puertos artificiales es confiado a los únicos británicos cuya industria de guerra ya está sobreexplotada. En menos de 9 meses, los británicos van sin embargo a construir el conjunto de las piezas de recambio requeridas. Enormes cantidades de materiales son necesarios y varias decenas de millares de hombres están implicados en este projecto gigantesco.

Arromanches es liberada el 6 de junio por la tarde y desde el 7 de junio, los barcos son hundidos. El 8 de junio, las primeros cajas Fénix son sumergidas. El 14 de junio, comienzan las primeras descargas. Completamente operacional desde el principio del mes de julio, el puerto artificial de Arromanches probará su valor durante la gran ofensiva de Montgomery a mediados de julio sobre Caen. Durante una semana, más de 18.000 toneladas de mercancias serán desembarcadas todos los días.

Los vestigios del puerto artificial son aún visibles en Arromanches y algunas decenas de cajas FÉNIX continuan asegurando a Arromanches un plano de agua calma y abrigada. Verdadera obra maestra de ingeniería, el puerto artificial de Arromanches fue la clave de la victoria en Europa.